Es el color de tus ojos, que tanto me cautivan, me hipnotizan, en nuestra pelea por ver quien sostiene mas la mirada y siempre pierdo por que me quedo estupefacto con su belleza y profundidad, en realidad parece que podría hasta vivir en ellos si así lo quisiera.
Es el color de esa tanga tan atrevida que parecía estar hecha para ti, y para mi, para mi disfrute,que usaste durante un atardecer mientras gozábamos del tan romántico paisaje playero, buen vino, Reggae y un cigarro que nunca puede faltar en esta clase de situaciones.
Es el color de las uñas que clavaste en mi espalda, como aguijones, que inyectaban placer en mi sistema.
Se convirtió en mi color preferido, esta vez no solo por que me gustaba ni por que me llamaba la atención, si no por que ese color lo identificaba contigo, con ese momento.
Ahora todo lo que tengo es celeste, mi carro, mi yesquero, la caja de mis cigarros, las sábanas de mi cama. Todo bien sea por recordar tu penetrante mirada, esa tanga tan perfecta y atrevida que me deleitaba, las uñas que clavaste en mi espalda y ese día en el que conocimos cada detalle de nuestros cuerpos, de nuestras emociones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario